Bienvenido/a

Dejar de fumar es dejar de sufrir comenzar a crecer y a vivir...

Preámbulo

G.A.F. es un grupo de hombres y mujeres iniciados en el camino de la recuperación del tabaquismo, que trabaja en la comprensión y aceptación de su enfermedad, relatándose las experiencias y logrando, a través de un sincronismo emocional, cambiar su conducta frente al tabaco, como así también en su estilo de vida.

Este cambio se va produciendo sin ningún esfuerzo de voluntad ni sufrimiento, si no tan solo profundizando en el conocimiento de si mismo y de los demás, mediante la comunicación, la buena voluntad, el programa y la alegría de vivir.

Para participar y ser miembro de G.A.F., se requiere únicamente el deseo esperanzado de vivir sin fumar, entendiendo el vivir como el aquí y el ahora sin proyecciones de futuro.

El grupo no tiene fines de lucro, por lo que su asistencia es gratuita; tan solo se reciben aportes voluntarios para caramelos, luz, limpieza, etc.

Tampoco adopta ningún tipo de postura ideológica, política, religiosa o filosófica.

Nuestro único fin es ayudarnos y ayudar a los que se acercan a nosotros para un feliz, libre e individual camino de recuperación.

Para ellos nuestra calida bienvenida GAF.

Cuidar al grupo

Uno toma conciencia de la enorme deuda de gratitud que tenemos con quienes nos han ayudado en el camino de la recuperación, todos y cada uno de los miembros del grupo puede ser servidor en tareas del grupo donde más cómodo se sienta y así poner su granito de arena para que GAf continúe, pero hay una tarea que nadie en el grupo puede ser ajeno: "EL CUIDADO DEL GRUPO"

El grupo se hace de cada uno de sus miembros y se nutre con los testimonios de todos.

Cuidar al grupo significa evitar el maltrato, a veces inconscientes, de las interrupciones o la arrogancia, significa tener la humildad de reconocer que todos necesitamos recuperarnos y ser obedientes al programa.

Aceptar con respeto la coordinación y la decisiones de la mayoría, no acaparar la atención con un largo relato, no querer hablar siempre, ni polemizar, y lo más importante: el silencio para escuchar y la prudencia para hablar.

No debemos olvidar que nos corresponde regar la planta y protegerlas de4 los malos vientos para que se conserve sana y así otros que nos siguen puedan cobijarse a su sombra.

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Oración a la serenidad

"Dios, concédeme la serenidad para aceptar las cosas que no puedo cambiar, el valor para cambiar las cosas que puedo cambiar y la sabiduría para conocer la diferencia; viviendo un día a la vez, disfrutando un momento a la vez; aceptando las adversidades como un camino hacia la paz; pidiendo, como lo hizo Dios, en este mundo pecador tal y como es, y no como me gustaría que fuera; creyendo que Tú harás que todas las cosas estén bien si yo me entrego a Tu voluntad; de modo que pueda ser razonablemente feliz en esta vida e increíblemente feliz Contigo en la siguiente. Amen."

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